“A veces, el verdadero autocuidado no es una rutina de 10 pasos ni un viaje a la playa. A veces, es decir: ‘No puedo más’ y que eso sea suficiente.”
— Claudia Herrera, psicóloga clínica y terapeuta feminista (Chile, 2022)

Amor propio mujeres: lo que no te dijeron del “autocuidado”
Nos vendieron que amor propio era una velita aromática, una mascarilla de arcilla rosa y un bolso caro con la frase “yo me lo merezco”. Pero no nos contaron que a veces también es llorar a escondidas en el baño mientras el agua corre solo para que no te escuchen.
Porque no siempre puedes con todo, aunque te lo hayan enseñado a punta de frases de Pinterest. A veces el amor propio es bajarse del auto antes de estallar. Es mirar el teléfono y decidir: “A este mensaje no le debo energía”.
Amor propio mujeres: cansadas, no defectuosas
La psicóloga chilena Pamela Lagos señala que “el desgaste emocional femenino está naturalizado, se nos exige más sin darnos espacio real para el autocuidado”. En palabras simples: muchas estamos pasadas de revoluciones y aun así sentimos culpa por querer parar.
Y no, no estás rota. Estás cansada. Y eso es profundamente válido.
Ejercicios reales de amor propio — sin gastar un peso
El amor propio no se construye de golpe. Se construye en pequeños actos diarios. Estos funcionan de verdad:
Pon un límite hoy — uno pequeño. Decir ‘no puedo’ o ‘no quiero’ sin dar explicaciones es un acto de amor propio.
Escríbete una carta. Sin filtro, sin autocrítica. Solo lo que te gustaría que alguien te dijera cuando estás agotada.
Identifica una cosa que dejaste de hacer por falta de tiempo que en realidad dejaste por culpa. Vuelve a hacerla aunque sea 15 minutos.
Elimina una fuente de ruido — una cuenta de redes que te hace sentir menos, una conversación que te drena, una obligación que no es tuya.
Date permiso de estar mal un día sin tener que resolverlo de inmediato. El descanso también es productivo.

El autocuidado también es una empanada
Sí, leíste bien. Porque a veces tu cuerpo no necesita yoga, necesita una empanada caliente en silencio, sin preguntas, sin nadie colgando de tu brazo.
Y si lo que necesitas es comer en paz, tomarte un vino o reírte con un podcast sarcástico sobre mujeres que sobreviven el día a día en pantuflas, entonces bienvenida: estás en el lugar correcto.

Tres ideas para construir amor propio, real y sin glitter:
- Haz una pausa sin culpa.
Cinco minutos en el baño con el pestillo puesto cuentan como meditación. Y sí, también respirar con la frente apoyada en la muralla. - Regálate sin justificación.
No tienes que ganarte el derecho a un mimo. No es un premio por productividad. Es una necesidad. - Pide ayuda (aunque no sea de tu estilo).
A veces amar(sé) también es saber delegar. No eres débil por soltar. Eres sabia.
Recomendaciones
- 📚 Libro: “El arte de no amargarse la vida” de Rafael Sant Andreu (si estás en crisis existencial y quieres reírte un poco de ti misma).
- 🎙️ Podcast chileno: Las Amikas – Feminismo pop con humor ácido y sin filtros.

¿Y tú? ¿Cuál fue tu acto de autocuidado más raro pero efectivo?
Cuéntanos y suscríbete al blog, que esto recién comienza.
Y si te gusta el sarcasmo con base de rímel corrido y pantuflas sueltas…
Escucha nuestro podcast
Síguenos en Instagram
Síguenos en LinkedIn: Mujeres que se sostienen (aunque estén a poto pelado emocionalmente)
| Lo estás haciendo bien, aunque no hayas lavado ni una taza. Porque el amor propio no es glamuroso. Es sobrevivencia con glitter viejo, memes de perritos llorando y un par de decisiones incómodas… pero tuyas. |

Deja un comentario